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¿Qué es el marketing de contenidos y cómo implementarlo?

6 oct
7 min de lectura

Actualizado: 8 oct


El marketing de contenidos es una estrategia que consiste en crear y distribuir de forma constante contenido útil y relevante para atraer y mantener una audiencia definida, y ayudarla a realizar acciones relacionadas con los objetivos del negocio.


Para implementarlo, necesitas entender tu marca y a tu cliente, definir objetivos, organizar los temas, elegir canales y formatos, distribuir el contenido y evaluar los resultados.


Pero antes de entrar en los pasos, pensemos en algo que seguramente has visto.

Entras al perfil de un negocio y encuentras promociones, fotografías perfectas y publicaciones que intentan decirlo todo al mismo tiempo: precios, beneficios, servicios, teléfonos…


El perfil se convierte en una pasarela de anuncios. Todo quiere llamar tu atención, pero todavía no queda claro por qué deberías elegir ese negocio.

Muchas empresas se preocupan por que su contenido se vea bonito. La pregunta es: ¿qué está comunicando y qué le está aportando a quien lo ve?


¿Para qué sirve el marketing de contenidos?


El marketing de contenidos puede ayudar a que las personas conozcan tu negocio, comprendan lo que ofreces y encuentren razones para confiar en ti. También permite responder dudas, mostrar tu forma de trabajar y acompañar una decisión de compra.

La definición de Content Marketing Institute destaca tres elementos fundamentales: contenido valioso y relevante, una audiencia claramente definida y constancia, con el propósito de impulsar acciones que beneficien al negocio.


Según tu objetivo, esas acciones pueden ser visitar tu sitio, solicitar información, reservar, comprar o volver a elegirte.


Pero publicar contenido no garantiza ventas. La oferta, el precio, la atención y el proceso de compra también influyen. La experiencia que prometes necesita estar respaldada por lo que realmente puedes ofrecer.


Si tus publicaciones muestran un servicio extraordinario y las reseñas describen una atención descuidada, hay algo dentro del negocio que necesita revisión.


Ejemplos de marketing de contenidos en un negocio

Para entenderlo mejor, veamos dos ejemplos hipotéticos.



Un restaurante: ayudar a imaginar la experiencia


Una fotografía de un platillo puede despertar el apetito. Pero el cliente también puede estar preguntándose si el restaurante es adecuado para celebrar un cumpleaños, ir con niños o reunirse con amigos.


Tu contenido podría mostrar cómo se vive una celebración, responder preguntas sobre el menú o explicar qué hace especial la preparación de un platillo.


Cuando veo un restaurante, también quiero imaginar a mis amigos brindando, a una familia pasándosela bien o ese momento que podría disfrutar ahí.


La fotografía del producto aporta una parte de la información. La experiencia y las respuestas a mis dudas ayudan a completar la decisión.


Un hotel: comunicar más allá de la habitación


Una habitación perfectamente acomodada muestra las instalaciones. Sin embargo, distintos huéspedes necesitan entender cosas diferentes.


Quien viaja por trabajo puede querer saber si tendrá un espacio cómodo para trabajar. Una familia puede necesitar información sobre camas, accesibilidad y actividades. Quien busca descansar puede preguntarse por el ruido y la privacidad.


El hotel podría crear una guía para cada tipo de estancia, mostrar cómo se disfruta el lugar o responder preguntas frecuentes antes de reservar.


En ambos ejemplos, el contenido conecta lo que el negocio ofrece con algo que al cliente le importa.


Cómo crear una estrategia de marketing de contenidos


1. Entiende la esencia de tu marca

Antes de proponer publicaciones, necesito entender quiénes construyeron el negocio, qué piensan y cómo llegaron hasta ahí.


¿Cómo surgió la idea? ¿Qué querían resolver? ¿Qué dificultades enfrentaron? ¿Qué decisiones tomaron? ¿Qué forma particular tienen de atender a sus clientes?


Muchas empresas pueden resolver la misma necesidad. La diferencia está también en cómo la resuelven y en lo que eso representa para el cliente.


En mi trabajo utilizo una herramienta llamada Pentágono de Esencia. El proceso comienza al redactar la historia del negocio, desde la idea inicial hasta su materialización, incluyendo los ideales, las decisiones y los retos que formaron parte del camino.


De esa historia extraemos cinco frases fundamentales que expresan lo que sostiene la esencia de la marca. No son necesariamente sus valores: son ideas que nos ayudan a mantener coherencia en la comunicación.


Después revisamos cómo se conecta esa esencia con la propuesta de valor. La historia del negocio necesita traducirse en razones que el cliente pueda comprender y valorar.

Si solo trabajamos desde lo visible —productos, instalaciones y promociones—, podemos terminar replicando el contenido de los otros diez negocios de la zona.


2. Escucha a tu cliente y observa su experiencia


Para comunicar necesitas conocer las dudas, expectativas y necesidades de las personas a las que quieres llegar.


Puedes empezar por revisar:

  • Las preguntas que hacen antes de comprar.

  • Las razones por las que eligen tu negocio.

  • Las dudas que retrasan una decisión.

  • Los comentarios y reseñas sobre tu servicio.

  • Las opiniones sobre negocios similares.


Esto ayuda a detectar algo que otros no están ofreciendo o un beneficio que tú ya tienes, pero todavía no comunicas con claridad.


También conviene comparar tus redes con tus reseñas de Google. ¿Lo que la marca promete coincide con lo que los clientes cuentan?


Si ya tienes una audiencia, revisa quiénes la integran. Tener seguidores no significa que estés llegando a las personas que necesitan y pueden contratar tu servicio.


3. Define qué quieres lograr con el contenido


Cada publicación necesita una intención.


Puedes buscar que nuevas personas conozcan el negocio, explicar un servicio, resolver una duda, llevar visitas a tu sitio o generar solicitudes de información.


Define qué cambio esperas facilitar en la persona: ¿qué debería entender, considerar o hacer después de consumir ese contenido?


Ese objetivo te ayudará a construir el mensaje y elegir qué resultado observar.

Y sé honesto con lo que comunicas. La calidad, la atención y el servicio que muestras deben corresponder con tu capacidad real de ofrecerlos.


4. Organiza tus pilares de contenido


Los pilares de contenido son los grandes temas que guían tu comunicación. Se construyen a partir de la marca, las necesidades de la audiencia y los objetivos del negocio.


Pueden incluir educación, estilo de vida, experiencias de clientes, detrás de cámaras o venta. No todos los negocios necesitan los mismos.


Por ejemplo, un restaurante podría organizar su comunicación así:

Pilar

Temas que podría desarrollar

Educación

Ingredientes, preparación y respuestas a dudas sobre el menú.

Estilo de vida

Celebraciones, encuentros y ocasiones para visitar el lugar.

Experiencias de clientes

Testimonios y momentos compartidos con autorización.

Detrás de cámaras

El equipo y los procesos que sostienen la experiencia.

Venta

Propuestas del menú, paquetes y opciones para reservar.

Las promociones pueden formar parte del plan. Sin embargo, publicar ofertas o fotografías de productos, por sí solo, no constituye una estrategia de marketing de contenidos.


En mi proceso, el Pentágono de Esencia sirve para revisar la coherencia de las ideas; los pilares ayudan a organizarlas en temas concretos. Cada pieza necesita alinearse con la marca y aportar algo a su audiencia.


5. Construye el mensaje y después elige el formato


Primero identifica qué busca tu audiencia en la plataforma que vas a utilizar. Después pregúntate qué quieres comunicar, construye el mensaje y elige el formato.

Es útil distinguir estos tres conceptos:


Concepto

Qué significa

Ejemplo

Pilar

El tema que guía el contenido.

Educación.

Formato

La manera de presentar el mensaje.

Video, carrusel o artículo.

Canal

El espacio donde se distribuye.

Instagram, blog o correo electrónico.

Una duda que necesita una explicación detallada puede convertirse en una entrada de blog. Una experiencia que conviene mostrar puede funcionar en video. Una secuencia de recomendaciones puede organizarse en un carrusel.

El formato debe ayudarte a comunicar con claridad, considerando cómo consume contenido tu audiencia.


6. Planea la producción y la distribución



Lleva las ideas a un calendario que puedas sostener con tus recursos.


Para cada pieza registra el tema, el objetivo, el mensaje principal, el canal, el formato, la fecha y la persona responsable. Cuando corresponda, incluye una invitación que facilite el siguiente paso: leer una guía, consultar el menú, pedir información o reservar.

También define cómo llegará ese contenido a la audiencia.


Una entrada de blog puede difundirse mediante publicaciones en redes, enlaces desde otras páginas de tu sitio o correos enviados a personas que hayan aceptado recibirlos.

Puedes desarrollar un mismo tema en distintas piezas, adaptando el mensaje a cada canal. Por ejemplo, una guía sobre cómo elegir un hotel para un viaje de trabajo puede dar origen a un video, un carrusel y un correo.


La frecuencia debe permitirte mantener la calidad y revisar lo que está funcionando.


7. Mide los resultados y ajusta


Elige las señales que vas a observar según el objetivo del contenido.


Objetivo

Señales que puedes revisar

Dar a conocer el negocio

Alcance entre personas relevantes y visitas al perfil.

Generar interés

Visitas al sitio, interacción con el contenido y consultas relacionadas.

Resolver dudas

Preguntas recibidas y comentarios que muestran comprensión.

Generar oportunidades comerciales

Solicitudes de información o cotizaciones pertinentes.

Contribuir a ventas o reservaciones

Conversiones registradas y origen de los contactos.

Registra, cuando sea posible, cómo llegaron las personas: mediante enlaces identificables, formularios o una pregunta al solicitar información. Esto puede ayudarte a entender la contribución del contenido, aunque una compra puede estar influida por varios contactos previos.


Si tienes likes, pero no recibes consultas relevantes, revisa el mensaje, la audiencia y el camino que debe seguir una persona para contactarte.


El marketing de contenidos se construye con el tiempo. Necesita constancia, observación y ajustes. No hay un plazo universal para obtener resultados: influyen el punto de partida, la competencia, la distribución y el proceso de compra.


Preguntas frecuentes sobre marketing de contenidos


¿El marketing de contenidos solo se hace en redes sociales?

Puede desarrollarse en blogs, correos, videos, guías y otros espacios. Las redes sociales son uno de los canales disponibles. La elección depende de dónde está tu audiencia y de lo que necesitas comunicar.


¿Con qué frecuencia debe publicar un negocio?

No existe una frecuencia adecuada para todos. Define un ritmo que puedas sostener con contenido relevante y recursos suficientes para producirlo, distribuirlo y evaluarlo.


¿Qué hago si publico seguido, pero no vendo?

Revisa si atraes a la audiencia adecuada, si tu mensaje responde a sus necesidades y si existe un camino claro para comprar o solicitar información. Compara también lo que comunicas con la experiencia real del cliente y las condiciones de tu oferta.


Antes de publicar más, revisa qué estás comunicando

Tu contenido puede ayudar a las personas a entender tu negocio, imaginar una experiencia y reconocer por qué tu propuesta es adecuada para ellas.

Para conseguirlo, necesitas conocer tu esencia, escuchar al cliente y darle un propósito a lo que publicas.


Si estás empezando o ya creas contenido sin tener claro cómo contribuye a tu negocio, te invito a agendar una valoración inicial gratuita. Podemos conversar sobre tu situación e identificar qué conviene revisar antes de invertir en más acciones d

e marketing.




Por Joss Salazar · Consultora estratégica de marketing


Fuente de referencia para la definición: Content Marketing Institute — What Is Content Marketing?

 
 
 

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